España no tuvo piedad con Arabia Saudita en su debut de la fase de grupos del Mundial 2026. El equipo de la Roja desplegó un fútbol abrumador en el Atlanta Stadium, donde goleó 4-0 a los saudíes con una actuación que dejó pocos resquicios de duda sobre su dominio en el encuentro.
La superioridad española fue evidente desde el inicio. Apenas diez minutos tardó Lamine Yamal en abrir el marcador, aprovechando una asistencia de Mikel Oyarzabal. El extremo joven de la Roja marcó el primer tanto que encendería una primera mitad arrolladora para los españoles.
Oyarzabal, protagonista absoluto en el primer acto, amplió la ventaja en el minuto 21 tras una asistencia de Aymeric Laporte. Tres minutos después, el delantero volvería a marcar en el 24 completando un hat-trick parcial de su equipo, esta vez con colaboración de Dani Olmo. Arabia Saudita llegaba al descanso completamente superada con un 3-0 que reflejaba fielmente el balance del juego.
La única incidencia disciplinaria del primer tiempo fue la tarjeta amarilla a Salem Al-Dawsari en el minuto 30 por falta cometida contra los españoles. Los saudíes apenas generaron ocasiones de riesgo; las estadísticas hablaban por sí solas con una diferencia abismal en posesión (67% España frente a 33% Arabia Saudita) y tiros (22 a 3).
Con el partido prácticamente resuelto, ambos técnicos realizaron cambios en el intervalo buscando mantener ritmo y dar minutos a futbolistas del banquillo. España sacó del terreno a Lamine Yamal y Oyarzabal, dando entrada a Yéremy Pino y Ferran Torres. Arabia Saudita modificó su estructura con dos cambios simultáneos.
El partido perdió intensidad en la segunda mitad, aunque España siguió controlando los tiempos. En el minuto 49, Hassan Tambakti marcó en propia puerta, elevando el marcador a 4-0 y cerrando definitivamente cualquier opción de remontada. Arabia Saudita realizó dos cambios más en el minuto 60, incluyendo la entrada de Firas Al-Buraikan, mientras que Mohamed Kanno recibía cartulina amarilla por foul.
España continuó realizando rotaciones en su once. En el minuto 61 salieron del campo Dani Olmo y Álex Baena para dar entrada a Mikel Merino y Nico Williams. Más tarde, en el 70, Fabián Ruiz reemplazó a Pedri. Estas modificaciones permitieron al equipo español mantener su ritmo sin comprometer el dominio ya consolidado.
Arabia Saudita apenas dispuso de espacios para inquietar a la defensa española. Solo registró un tiro a puerta en todo el encuentro frente a los ocho de los locales. Los datos estadísticos corroboran el dominio abrumador: España completó 725 pases por 364 de Arabia Saudita, generó 85 ataques peligrosos frente a 24 saudíes y se llevó 6 córners mientras su rival apenas logró uno.
El encuentro finalizó con una revisión del VAR en los descuentos sobre una acción de Ferran Torres, sin que alterara el resultado final. El 4-0 coloca a España en una posición privilegiada en la fase de grupos del Grupo H, con un balance ofensivo demoledor y una defensa que apenas fue cuestionada.