Japón desplegó una actuación abrumadora para golear a Túnez 4-0 en el Monterrey Stadium de Guadalupe, en un partido correspondiente a la Fase de Grupos del Grupo F del Mundial 2026. Los nipones, bajo una lluvia constante y con temperaturas de 20°C, impusieron su fútbol desde el inicio y no dejaron opciones a unos africanos que apenas tuvieron capacidad de reacción ante el vendaval de ataque visitante.

El partido fue prácticamente decidido en los primeros cuarenta y cinco minutos. Daichi Kamada abrió la lata en el minuto 4 tras una asistencia de Keito Nakamura, poniendo a Japón en ventaja casi de inmediato. La presión nipona continuó constante, y Ayase Ueda amplió la ventaja en el minuto 31 gracias a una asistencia de Ko Itakura. Con este 0-2 al descanso, Túnez se veía obligada a una remontada que parecía prácticamente imposible desde la reanudación.

El equipo local intentó reaccionar en el intermedio con cambios que incluyeron la entrada de Ismaël Gharbi y Mohamed Amine Ben Hamida, pero Japón mantuvo su dominio absoluto. En el minuto 69, Junya Ito sentenciaría prácticamente el encuentro con el tercer gol, nuevamente con Ayase Ueda como asistidor. El delantero nipón completaría su doblete personal en el minuto 84, esta vez asistido por Kaishu Sano, para establecer el contundente 0-4 final.

Dominio estadístico indiscutible

Las cifras del encuentro reflejan perfectamente la superioridad de los visitantes. Japón completó 581 pases frente a los 353 de Túnez, controlando la posesión con un 62% frente al 38% tunecino. En cuanto a llegadas peligrosas, los nipones registraron 36 ataques de peligro comparados con los 21 del conjunto africano, con un total de 112 ataques frente a 78.

Aunque los números de tiros no fueron abrumadores —11 tiros de Japón por 2 de Túnez—, la precisión fue letal: cinco tiros a puerta para los asiáticos frente a ninguno del equipo local. Túnez apenas inquietó la portería nipona, que no necesitó realizar ni una atajada en toda la tarde.

Cambios y trámite final

Japón realizó múltiples cambios en la segunda mitad, rotando efectivos en los minutos 74, 79 y 85 para mantener el control sin riesgos. Túnez, por su parte, también efectuó sustituciones en busca de oxígeno, con cambios en los minutos 46, 64 y los añadidos 90+1.

El resultado es un aval contundente de las opciones asiáticas en la Fase de Grupos, con un rendimiento ofensivo sobresaliente que augura una trayectoria prometedora en la competición. Túnez, por el contrario, necesitará reaccionar significativamente en sus próximos compromisos para mantener opciones de clasificación.