España avanzó a cuartos de final del Mundial 2026 tras vencer a Portugal 1-0 en los octavos de final disputado en el Dallas Stadium de Arlington. Un gol tardío de Mikel Merino, en el minuto 90+1, roto la igualdad en un encuentro igualado que se mantuvo en blanco hasta el descuento final, en condiciones climáticas adversas con lluvia fuerte y temperatura de 38 grados centígrados.
El partido fue un enfrentamiento táctico entre dos selecciones equilibradas. España controló buena parte del encuentro con un 55% de posesión frente al 45% de Portugal, acumulando 531 pases por 426 de los lusos. Los españoles fueron más incisivos ofensivamente, especialmente en la segunda mitad, con 15 tiros frente a 10 de los portugueses, aunque solo 6 fueron entre los tres palos respecto a 2 de Portugal.
El primer tiempo transcurrió sin incidencias significativas, con ambos equipos buscando encontrar espacios sin conseguir crear peligro real. Portugal, alineado en 4-2-3-1, intentaba mantener solidez defensiva mientras España presionaba constantemente. La lluvia torrencial dificultaba el juego de toque que pretendían ambas selecciones.
En la segunda mitad, España comenzó a ganar peso ofensivo. A pesar de los cambios portugueses —Nélson Semedo por Nuno Mendes en el 56, y la posterior entrada de Diogo Dalot y Rafael Leão en el 71— la defensa lusa se mantuvo firme hasta los últimos instantes. Portugal realizó tres cambios más hacia el final: Francisco Conceição y Bernardo Silva por Pedro Neto y Vitinha en el 83, en un intento de refrescar el juego.
España también modificó su once. En el 75 entró Ferran Torres por Álex Baena, y en los últimos minutos llegaron Mikel Merino por Dani Olmo y Fabián Ruiz por Pedri. Fue precisamente Merino quien marcó el tanto decisivo en el descuento inicial, en el 90+1, con asistencia de Ferran Torres, rompiendo la resistencia portuguesa en el momento más inesperado.
Las estadísticas muestran el dominio relativo de España. Los españoles ganaron en ataques peligrosos 50 a 38, y en córners 7 a 3. Portugal, sin embargo, fue eficiente defensivamente, con el portero realizando 5 atajadas frente a 2 de su homólogo español. Las faltas fueron más frecuentes en España (13 contra 9), y ambas selecciones vieron tarjetas amarillas: Portugal sumó 2 por Bernardo Silva en el 89 y Renato Veiga en el 90+4, mientras que España vio una sola, la de Ferran Torres en el 90+9.
El gol tardío de Merino sentenció un encuentro de tónica defensiva, donde los márgenes fueron mínimos. España logró lo necesario para avanzar en una competición donde Portugal llegaba como una de las alternativas favoritas a levantar el trofeo. Los números previos daban a España un 44% de probabilidades frente al 33% de Portugal, y la selección española confirmó ese pronóstico en un partido resuelto en la prórroga.