En una eliminatoria de octavos de final que comenzó con todos los favores para Brasil, Noruega ejecutó una remontada inesperada en el New York New Jersey Stadium de East Rutherford. El marcador final de 2-1 selló la sorpresa del torneo, con los nórdicos aprovechando su mayor control del juego para doblegar a la Canarinha en una tarde lluviosa con 30 grados de temperatura.

El partido comenzó con una acción polémica en el minuto 12, cuando Matheus Cunha fue revisado por el VAR sin que la jugada culminara en gol. Apenas dos minutos después, en el 14', Bruno Guimarães falló un penalti, una ocasión de oro que pudo cambiar el rumbo de los eventos. Brasil no capitalizó su superioridad inicial y Noruega, con una posesión del 66% frente al 34% brasileño, fue construyendo un fútbol más paciente y controlador.

El primer tiempo transcurrió sin goles, aunque Brasil generó más peligro en el área contraria con 14 tiros comparados a los 9 noruegos. Noruega realizó dos cambios estratégicos al inicio de la segunda parte: Oscar Bobb y Andreas Schjelderup fueron sustituidos por Alexander Sørloth y Antonio Nusa respectivamente, decisiones que claramente cambiaron la dinámica ofensiva nórdica.

Erling Haaland fue el verdugo de Brasil. En el minuto 80, con asistencia de Andreas Schjelderup, el delantero noruego abrió el marcador, rompiendo un empate que se había resistido durante casi toda la contienda. Apenas diez minutos después, en el 90', Haaland volvió a marcar, de nuevo asistido por Schjelderup, en una combinación que dejó a la defensa brasileña descolocada en los momentos finales del tiempo regular.

Brasil no se rindió. Con Neymar ya en el campo desde el minuto 68 (en sustitución de Gabriel Martinelli), el astro brasileño fue detectado en una falta en el área en los instantes finales. Aunque recibió tarjeta amarilla por protesta en el 90+6', Neymar tuvo la oportunidad de reducir diferencias desde los once metros en el 90+9'. El veterano delantero no perdonó y marcó, pero el tiempo se acababa: Noruega resistió para lograr una victoria histórica.

Las estadísticas reflejaron el dominio noruego: 680 pases completados frente a 329 brasileños, 124 ataques frente a 74, y 65 ataques peligrosos frente a 58. Brasil, aún así, consiguió 14 tiros a lo largo del encuentro, mostrando capacidad ofensiva que no supo materializar en los momentos clave.

Brasil realizó múltiples cambios buscando revertir la situación: Endrick por Matheus Cunha (58'), Gabriel Martinelli y Rayan por Neymar y Danilo (68'), y Éderson por Bruno Guimarães (79'). Noruega también se reforzó defensivamente con el cambio de Julian Ryerson por Fredrik Aursnes en el 63', y David Møller Wolfe por Leo Østigård en el 90+5'.

La eliminatoria marca un punto de inflexión en el Mundial 2026. Noruega avanza a cuartos de final en una de las mayores sorpresas de la fase eliminatoria, mientras que Brasil, que llegaba como una de las favoritas, se despide del torneo tras una actuación que no refleja sus cualidades habituales.