Belgium protagonizó una de las remontadas más emocionantes de la Copa del Mundo 2026 al vencer a Senegal 3-2 en los dieciseisavos de final disputados en el Seattle Stadium. Un partido que parecía sentenciado a favor de los senegaleses se convirtió en un épico encuentro que se resolvió en la prórroga gracias a Youri Tielemans.

Los belgas llegaban como favoritos con un 45% de probabilidad de victoria según los pronósticos previos, pero Senegal salió con intenciones claras. Habib Diarra abrió la lata en el minuto 25 con un disparo de derecha que sorprendió a la defensa belga y colocó a los senegaleses con ventaja en un Seattle Stadium con 68.740 espectadores.

La desventaja se agravó para Belgium apenas después del descanso. Ismaïla Sarr amplió la ventaja senegalesa en el 51 gracias a una asistencia de Moussa Niakhaté, dejando a los belgas en una situación comprometida con un 0-2 en el marcador.

La reacción belga fue inmediata. El técnico local realizó cambios de calado en la medianía y en el ataque: Lukaku entró en el juego en el minuto 46, mientras que Kevin De Bruyne y Jérémy Doku fueron introducidos en el 56 para dar más dinamismo ofensivo. El centrocampista Youri Tielemans fue fundamental en la remontada. A los 86 minutos, Romelu Lukaku redujo distancias con un disparo asistido por Thomas Meunier, acercando a los belgas.

Tres minutos después, en el 89, Tielemans empató el partido con un gol que devolvía la esperanza a Belgium. Con la igualdad establecida, el encuentro se dirigió a la prórroga en un ambiente tenso y enrarecido. Las estadísticas reflejaban paridad: ambos equipos remataron 19 veces y consiguieron 5 tiros a puerta cada uno, con una posesión muy equilibrada del 52-48%.

En la prórroga, el dominio belga fue determinante. El VAR revisó una acción del minuto 120 sobre Tielemans, y el capitán belga selló la gesta en el tiempo añadido (120+5'), con un disparo de derecha que certifica la clasificación de Belgium para octavos de final.

Senegal realizó cambios tácticos buscando contener la presión, con la entrada de Iliman Ndiaye, Pape Matar Sarr y otros efectivos, pero no logró evitar el derrumbe final. Las tarjetas amarillas fueron testimoniales: una para Brandon Mechele en el 64 y otra para Lamine Camara en el 67.

Belgium, con una posesión del 52% y 131 ataques totales, evidenció mayor capacidad de recuperación pese al inicio adverso. Senegal, con 133 ataques y 74 ataques peligrosos, tuvo el control del encuentro en la primera mitad, pero no supo cerrar las opciones. La clasificación belga abre nuevas perspectivas en esta Copa del Mundo, mientras Senegal se despide tras una actuación digna que mereció más.