España se proclamó campeona del mundo al vencer a Argentina 1-0 en la final de la Copa Mundial 2026, disputada en el New York New Jersey Stadium de East Rutherford ante 82.500 espectadores. El gol de la gloria llegó en la prórroga, en el minuto 106, cuando Ferran Torres aprovechó un pase de Nico Williams para romper el empate que se mantenía desde el inicio del encuentro.

Un partido cerrado y de máxima intensidad desde el primer silbatazo, jugado bajo lluvia y con temperaturas de 30 grados centígrados. Los españoles controlaron el ritmo del encuentro con una posesión del 65%, frente al 35% de Argentina, imprimiendo un juego de construcción lenta pero asfixiante que permitía pocas ocasiones a los rivales.

El desarrollo fue muy táctico en los primeros 45 minutos. España generaba ataques peligrosos constantes —88 en total durante todo el encuentro— pero sin encontrar la puerta rival en la primera mitad. Argentina se replegaba defensivamente, confiando en la efectividad en transiciones, aunque sus oportunidades fueron prácticamente inexistentes: solo 2 tiros en todo el partido, ninguno de ellos a puerta.

Los cambios llegaron temprano. Argentina movió su defensa en el minuto 44, sustituyendo a Lisandro Martínez —quien había visto tarjeta amarilla en el 41— por Nicolás Otamendi. En el 46, Leandro Paredes entró por Nico González. La selección albiceleste intentaba ajustar su estructura, aunque sus números ofensivos nunca despegaron: solo 11 atajadas, frente a las 0 que necesitó España.

La lluvia intensificaba la dificultad del juego, pero no frenaba el ritmo de los españoles. Con el encuentro eterno, ambos equipos realizaron cambios profundos. España movió su ataque en el minuto 62 con Pedri y Ferran Torres cediendo paso a Mikel Merino y Mikel Oyarzabal. Argentina continuó con sus rotaciones: Nahuel Molina, Facundo Medina y Giuliano Simeone entraron para refrescar el equipo.

La prórroga fue el escenario definitivo. España mantuvo su superioridad territorial con 20 tiros totales frente a los 2 argentinos. En el 106, el gol: Nico Williams generó la acción desde la banda y Ferran Torres ejecutó para poner el 1-0 en el marcador. Argentina no logró reaccionar.

Los últimos momentos fueron de control español ante una Argentina desmoralizada. Enzo Fernández recibió tarjeta roja directa en el minuto 90+3 por foul, merma que aceleró el desenlace inevitable. España realizó cambios defensivos con Eric García y Martín Zubimendi entrando para blindar el resultado.

Estadísticas clave: España dominó con 852 pases completados frente a 463 de Argentina. Los españoles acumularon 9 córners, Argentina solo 4. En tarjetas, la selección albiceleste finalizó con 6 amarillas y 1 roja, reflejando su creciente frustración. España mantuvo la disciplina sin ver cartulinas.

El título mundial regresa a España tras consolidar un rendimiento avasallador en la competición, demostrando un fútbol de control, posesión y presión defensiva que resultó inexpugnable para Argentina en la final disputada en territorio estadounidense.