Argentina avanzó a Octavos del Mundial 2026 tras una tensa y emocionante batalla contra Cape Verde Islands en los Dieciseisavos de final, en el Miami Stadium de Miami Gardens. El encuentro, disputado bajo lluvia ligera y una temperatura de 33°C, concluyó con victoria albiceleste por 3-2 tras la prórroga, en un duelo que puso a prueba los nervios de una selección que debía ratificar su condición de favorita.
Argentina controlró el partido durante gran parte de los primeros 45 minutos, ejerciendo dominio territorial que le permitió establecerse en campo contrario. Los números así lo reflejaban: 64% de posesión y 174 ataques totales frente a 91 del rival. Ese dominio se tradujo en el gol de la apertura, cuando Lionel Messi aprovechó una acción colectiva para marcar en el minuto 29, con Lisandro Martínez como asistidor. El combinado sudamericano se retiraba al descanso con ventaja de 1-0.
Sin embargo, el segundo tiempo deparó sorpresas. Cape Verde Islands, lejos de rendirse, encontró la reacción en el minuto 59 cuando Deroy Duarte igualó el encuentro tras una asistencia de Ryan Mendes. El gol visitante despertó a Argentina, que respondió con cambios tácticos. En el minuto 63 ingresaron Julián Álvarez y Nico González en sustitución de Lautaro Martínez y Thiago Almada, movimientos destinados a reforzar el ataque.
El encuentro entró en una fase de equilibrio relativo, aunque Argentina mantuvo su superioridad en los números: 22 tiros (10 a puerta) frente a 16 de los isleños (5 a puerta). Ambos equipos realizaron cambios defensivos conforme avanzaban los minutos, intentando ajustar sus esquemas. La falta de claridad ofensiva prolongó el pulso hasta los tiempos extras.
En la prórroga, el partido alcanzó su máxima intensidad. Lisandro Martínez adelantó nuevamente a Argentina en el minuto 93, con Alexis Mac Allister como asistidor, lo que parecía sentenciar el encuentro. Pero Cape Verde Islands no se rindió: Sidny Lopes Cabral acortó distancias en el 103 tras un pase de Yannick Semedo, y luego llegó el insólito gol de la victoria argentina. En el minuto 111, un gol en propia puerta de Diney Borges —con la participación de Messi en la jugada— marcó el 3-2 definitivo.
Las estadísticas globales refrendaron la superioridad albiceleste: Argentina completó 849 pases frente a 476, acumuló 82 ataques peligrosos (el rival 35) y realizó 8 córners igualados. Ambas selecciones recibieron una tarjeta amarilla cada una; Kevin Lenini para los visitantes (min. 68) y Gonzalo Montiel para Argentina (min. 115).
El partido dejó constancia de que, pese al dominio posicional y estadístico, Argentina tuvo que llegar a la prórroga para resolver un compromiso ante un rival que compitió con intensidad y no renunció a sus opciones hasta el pitido final en Miami.